Atención psicológica en Vecindario online y presencial
Psicóloga infantil, adolescentes, adultos y mayores
Elaboración de informes psicológicos
Tf/WhatsApp 630723090
PEDIR CITA
https://www.psicologavecindariomariajesus.com/
https://psicologamariajesus.com/
Psicóloga María Jesús Suárez Duque especializada en adolescentes
Violencia de género en adolescentes: saber mirar, saber escuchar y acompañar desde la psicología
Cómo abordo psicológicamente las relaciones de maltrato, el control emocional y la recuperación de las adolescentes que sufren violencia de género.
Por María Jesús Suárez Duque, Psicóloga General Sanitaria
La violencia de género no comienza necesariamente en la edad adulta. También puede aparecer durante las primeras relaciones sentimentales, cuando las adolescentes están construyendo su identidad, descubriendo el amor y aprendiendo a establecer vínculos afectivos.
Como psicóloga, considero fundamental comprender que una adolescente puede estar viviendo una relación de maltrato sin identificarla como tal. En ocasiones, interpreta los celos como una demostración de amor, el control como preocupación y la dependencia emocional como una señal de que su relación es especialmente intensa.
Para abordar esta realidad, encuentro especialmente valiosos los principios recogidos en la guía Saber mirar, saber acoger, saber acompañar, publicada por el Instituto Andaluz de la Mujer.
Estos tres principios reflejan una parte esencial de mi manera de entender la intervención psicológica: detectar el sufrimiento, ofrecer un espacio seguro y acompañar a la adolescente sin juzgarla ni imponerle un ritmo que no puede sostener.
Saber mirar: identificar la violencia que no siempre se reconoce
Cuando una adolescente acude a consulta, no siempre expresa que está sufriendo violencia de género.
Puede consultar por ansiedad, tristeza, problemas de autoestima, aislamiento social, dificultades familiares o cambios importantes en su comportamiento.
Por eso, en mi trabajo psicológico considero importante mirar más allá del síntoma y explorar, con sensibilidad y sin presuposiciones, qué está sucediendo en sus relaciones personales.
Presto especial atención a posibles señales de control y maltrato psicológico, como:
- Que su pareja le exija conocer constantemente dónde está y con quién.
- Que controle sus conversaciones, contraseñas o redes sociales.
- Que la haga sentir culpable por relacionarse con otras personas.
- Que critique su aspecto físico, su ropa o sus amistades.
- Que utilice amenazas de ruptura para conseguir que haga lo que él desea.
- Que la humille, desvalorice o responsabilice de sus reacciones agresivas.
- Que presione para mantener relaciones sexuales o compartir imágenes íntimas.
- Que la adolescente experimente miedo ante las posibles reacciones de su pareja.
Ninguna de estas señales debe interpretarse de forma aislada y automática. Mi objetivo es comprender el contexto, la frecuencia, la gravedad y las consecuencias de los comportamientos.
También considero importante explicar que la violencia de género no necesita manifestarse mediante agresiones físicas para producir un profundo daño psicológico.
El control, la intimidación, la humillación y el aislamiento pueden deteriorar progresivamente la autoestima, la seguridad personal y la capacidad de tomar decisiones.
Saber acoger: escuchar sin juzgar ni culpabilizar
Uno de los aspectos que considero más importantes cuando una adolescente comienza a hablar sobre una relación dañina es la manera en que recibe nuestra respuesta.
Una joven puede sentir vergüenza por lo que está viviendo, miedo a que no la crean o temor a que sus familiares reaccionen con enfado.
También puede continuar enamorada de su pareja, justificar determinados comportamientos o mantener la esperanza de que la relación cambie.
Por eso, mi intervención comienza creando un espacio terapéutico donde pueda expresarse con libertad.
No considero adecuado comenzar con reproches como «¿Por qué sigues con él?» o «¿Cómo has permitido que te trate así?».
Estas preguntas pueden aumentar la culpabilidad y dificultar que vuelva a pedir ayuda.
Prefiero trabajar desde la escucha activa, la validación emocional y la comprensión de los mecanismos psicológicos que pueden estar influyendo en su situación.
Acoger no significa justificar la violencia, sino comprender el sufrimiento de quien la está viviendo.
Desde el comienzo explico también los límites de la confidencialidad, especialmente cuando existen situaciones de riesgo que requieren medidas de protección por tratarse de una menor de edad.
Comprender la dependencia emocional y el miedo al abandono
En algunas adolescentes que sufren violencia de género pueden aparecer sentimientos intensos de dependencia emocional, miedo a la soledad, inseguridad y temor al abandono.
En mi enfoque psicológico considero importante explorar cómo se ha construido el vínculo afectivo y qué necesidades emocionales pueden estar influyendo en su mantenimiento.
No todas las adolescentes presentan dependencia emocional ni esta constituye la causa de la violencia. La responsabilidad de las conductas violentas corresponde siempre a quien las ejerce.
Sin embargo, cuando identifico dificultades relacionadas con el apego, la autoestima o el miedo al rechazo, las incorporo al trabajo terapéutico.
Me interesa ayudar a la adolescente a comprender que amar a otra persona no significa renunciar a su autonomía, aceptar humillaciones o vivir permanentemente preocupada por perder la relación.
Saber acompañar: respetar los tiempos sin descuidar la protección
Salir de una relación de violencia puede ser un proceso complejo.
La adolescente puede experimentar sentimientos contradictorios: querer alejarse y, al mismo tiempo, desear recuperar los momentos positivos de la relación.
Como psicóloga, considero que presionarla constantemente para que termine su relación puede provocar que se cierre emocionalmente y deje de compartir lo que está viviendo.
Mi objetivo es acompañarla para que pueda identificar las conductas de violencia, recuperar su capacidad de decisión y construir relaciones basadas en el respeto.
No obstante, respetar su proceso no significa permanecer pasiva ante una situación de peligro.
Cuando existen amenazas, agresiones, coacción sexual, acoso o riesgo para su integridad, es necesario valorar la seguridad y activar las medidas de protección y los recursos especializados que correspondan.
La protección de una menor debe prevalecer sobre la idea de esperar indefinidamente a que reconozca el maltrato.
Cómo trabajo las consecuencias psicológicas de la violencia de género
Mi enfoque terapéutico es integrador. Adapto las estrategias a la edad, la historia personal, las necesidades emocionales y la situación de seguridad de cada adolescente.
Autoestima e identidad personal
Trabajo para favorecer que la adolescente pueda recuperar una imagen de sí misma que no dependa exclusivamente de la valoración de su pareja.
Regulación emocional
Utilizo estrategias procedentes de la terapia cognitivo-conductual, las terapias de tercera generación y otras intervenciones de regulación emocional para abordar la ansiedad, el miedo, la culpa y la angustia.
Límites y relaciones saludables
Ayudo a identificar diferencias entre afecto y posesión, confianza y vigilancia, cuidado y control.
Trauma psicológico
Cuando la adolescente presenta síntomas relacionados con experiencias traumáticas, valoro la necesidad de intervenciones específicas.
Mi formación en EMDR y mi enfoque integrador me permiten contemplar el trabajo con experiencias traumáticas cuando existe indicación clínica, siempre atendiendo a la seguridad, la estabilidad emocional y las características evolutivas de la menor.
Autonomía y toma de decisiones
Considero fundamental fortalecer su capacidad para reconocer sus necesidades, expresar desacuerdos, establecer límites y pedir ayuda.
La finalidad no es únicamente abordar una relación concreta, sino favorecer recursos psicológicos que también resulten útiles en sus relaciones futuras.
La importancia de la familia en el proceso de recuperación
Cuando una familia descubre que su hija adolescente está sufriendo violencia de género, puede experimentar miedo, rabia, impotencia y desesperación.
Es comprensible que los padres quieran protegerla inmediatamente, pero algunas reacciones pueden dificultar la comunicación.
Por eso, cuando resulta adecuado y seguro, incorporo la orientación familiar al proceso terapéutico.
Trabajo con los familiares para ayudarles a comprender la situación, escuchar sin culpabilizar, evitar confrontaciones innecesarias y establecer medidas de protección.
También considero importante que la adolescente no sienta que pedir ayuda implica perder automáticamente toda su intimidad o su capacidad de participar en las decisiones que afectan a su vida.
La colaboración familiar debe adaptarse a las circunstancias de cada caso, especialmente cuando existen conflictos graves, situaciones de desprotección o riesgos para la menor.
La violencia digital también es violencia
Actualmente, una parte importante de las relaciones adolescentes se desarrolla a través de WhatsApp, Instagram y otras plataformas digitales.
El control puede manifestarse mediante exigencias de respuesta inmediata, vigilancia de la ubicación, revisión del teléfono, amenazas de difundir fotografías íntimas o acoso después de una ruptura.
En mi trabajo psicoeducativo considero importante ayudar a las adolescentes a comprender que tener pareja no implica renunciar a su privacidad.
La confianza no se demuestra entregando contraseñas ni permitiendo que otra persona supervise permanentemente nuestras comunicaciones.
Cuando existe violencia digital, también es necesario valorar medidas de seguridad tecnológica y, si corresponde, solicitar asesoramiento y protección especializada.
Prevenir la violencia de género desde las primeras relaciones afectivas
La prevención constituye una parte esencial de mi trabajo psicológico.
Considero importante enseñar a las adolescentes a identificar señales de alarma, pero también ayudarlas a reconocer las características de una relación saludable.
Una relación afectiva debería permitir expresar opiniones, mantener amistades, disfrutar de espacios propios y tomar decisiones sin miedo.
También considero necesario trabajar los mitos del amor romántico, especialmente aquellos que relacionan el sufrimiento, los celos o el sacrificio personal con la intensidad del amor.
El amor no debería exigir miedo, obediencia ni renuncia a la propia identidad.
Mi compromiso como psicóloga: mirar, acoger y acompañar
Para mí, intervenir psicológicamente ante la violencia de género en adolescentes implica mucho más que identificar conductas de maltrato.
Significa comprender la etapa evolutiva en la que se encuentra la joven, escuchar sus contradicciones, reconocer su sufrimiento y ofrecerle herramientas para recuperar su seguridad emocional.
También significa saber cuándo es necesario coordinarse con otros profesionales y servicios de protección.
No todas las adolescentes necesitan las mismas intervenciones ni avanzan de la misma manera.
Por eso, mi trabajo se basa en una evaluación individualizada, un enfoque psicológico integrador y un acompañamiento respetuoso, sin perder de vista la seguridad.
Mi objetivo es que cada adolescente pueda comprender lo que está viviendo, sentirse escuchada y recuperar progresivamente su autonomía, su autoestima y su derecho a mantener relaciones libres de violencia.
Atención psicológica para adolescentes y familias
Soy María Jesús Suárez Duque, Psicóloga General Sanitaria.
Ofrezco atención psicológica a adolescentes y orientación familiar desde un enfoque integrador y personalizado.
Modalidades de atención:
- Presencial en Vecindario, Gran Canaria.
- Online mediante videollamada, cuando resulte clínicamente adecuada.
WhatsApp: 630 72 30 90
Psicología online: psicologamariajesus.com
Psicología en Vecindario: psicologavecindariomariajesus.com
Si una adolescente se encuentra en peligro inmediato, es fundamental solicitar ayuda urgente a través del 112. En España, el 016 ofrece información, asesoramiento y orientación sobre violencia contra las mujeres.
RESERVA CITA ONLINE
Reserva tu cita por WhatsApp 630723090 dejando los siguientes datos:
- Nombre y apellidos
- Modalidad: online o presencial
- Día y hora
- Online: Pago al realizar la reserva mediante Bizum o transferencia bancaria
- Presencial: Bizum al realizar la reserva/Efectivo en consulta
María Jesús Suárez Duque - Doctoralia.es


